Prevención o curación, qué es lo ideal?

Prevención o curación, qué es lo ideal?

POR EL DR. ANGEL CAPUTO ANTONIO|

Maestro de la Medicina Dominicana. Maestro de la Gineco-Obstericia Dominicana y Latinoamericana. Experto Latinoamericano para el Estudio del Climaterio y la Menopausia.

Durante muchos años me ha inquietado el hecho de que el médico en sentido general, se haya preocupado siempre por curar enfermedades ya establecida en vez de prevenir enfermedades no existentes.

Siempre he pensado que en ello hay una gran cuota de responsabilidad en aquellos médicos que como yo, nos hemos dedicado a la enseñanza universitaria y por ende a la formación de médicos y hemos inculcado en nuestros jóvenes estudiantes que el médico es un ser que se forja y se forma con la finalidad de ser un luchador contra la muerte y por ello debe de luchar para retornar en sus pacientes la salud perdida.

Hoy, creo que este es un craso error, porqué pienso así? Pues sencillamente porque a través del tiempo y con una experiencia acumulada de 40 años en el quehacer médico académico y hospitalario, específicamente en la rama de la Gineco-Obstetricia, he llegado a la conclusión de que este concepto de la curación debe ser revisado, pues desde hace muchísimos años sabemos que es mejor PREVENIR que tener que REMEDIAR y curar es la expresión viva de remediar. Continue reading

El cerebro, dama de 50 años

El cerebro, dama de 50 años

|Por el Dr. José Silié Ruiz|
Un hombre sabio, de Besanzón, Francia, el gran escritor Víctor Hugo (1802-1855) señaló con gran acierto que: “Los cuarenta son la edad madura de la juventud; los cincuenta la juventud de la edad madura”. Es decir que nos referiremos en este “conversatorio” al cerebro joven de una dama madura.

Desde hace unos 20 años, estamos viviendo una especie de revolución en lo que respecta al conocimiento del cerebro femenino, claro que acompañado todo esto de un mejor conocimiento de la intimidad del órgano rector. La principal de las neurohormonas femeninas es el estrógeno,  realmente la hormona más útil para definir la feminidad, tiene una muy buena hermana la progesterona, pero es la primera, la que asociada a la dopamina, la serotonina, la oxitócica y la norepinefrina, son las encargadas de hacer que el cerebro humano se sienta feliz, lo que desde un punto de vista lógico y muy elemental podemos asumir que de sus buenos niveles dependerá en gran medida, el que esa dama de unos 50 años sea ángel o súcubo, dependiendo de cómo se expresen esos grupos hormonales. Continue reading