“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”  –Albert Einstein

[Por Francia de Pérez]

Fue el 18 de marzo del pasado año 2020, cuando el gobierno dominicano decidió poner en ejecución  el protocolo de protección contra el Covid-19  a la población en general, incluyendo el toque de queda.  El gobierno anterior del presidente Medina, tuvo a bien organizar la estructura adecuada para combatir la pandemia.  En ese momento el Ministro de Salud era el Dr. Rafael Sánchez Cárdenas, quien personalmente, y con mucha voluntad se dirigía al país cada mañana para informar a la ciudadanía la situación de la  pandemia.

El mismo Dr. Sánchez Cárdenas, fue quien anunció  el 8 de marzo, al público en general, la detección a esa fecha de 5 casos de infección de coronavirus en el país;  dijo, también,  que el mismo se contrarrestaba con higiene y la información veraz y oportuna.  Así continuaron los meses bajo un ambiente de temor a contraer el virus, y de hacinamientos, claro, eso lo tomaban en serio  aquellos que realmente hicieron conciencia de la amenaza a la salud y a la vida que representaba el virus; manteniéndose al tanto de los boletines y las noticias referentes a los casos de infectados  y por la serie de muerte de personas y de personalidades de nuestra sociedad.  Uno de los casos más   triste fue el caso  de Jenny Polanco, quien al regresar de España y sin saberlo de que había contraído la enfermedad, se reunió con amigos y familiares en una divertida cena de bienvenida.  Días más tarde, se da a conocer  que ella  tenía el covid-19 y  que la llevó a perder su vida. Jenny Polanco, diseñadora reconocida admirada y  querida por todos, fue una de las primeras pérdidas en nuestro país que nos ha dejado la pandemia y que nos entristeció a todos.   (https://es.wikipedia.org/wiki/Jenny_Polanco).

Ya tenemos un año y meses de la llegada a nuestro país de la pandemia, siendo el primer caso, de unos turista  italianos, quienes llegaron contagiados y se  hospedaron  en un hotel playero en  nuestro país, y luego su expansión a través de una gran celebración nupcial, donde inclusive la decoración fue alegórica al coronavirus Covid-19.

Nosotros los dominicanos somos decididos, cuando realmente queremos hacer un cambio de gobierno, esto es así, ya que la pandemia  no fue un  obstáculo para que  en medio de ella  tuviéramos, primero; la campaña política donde compitieron  los tres partidos mayoritarios del país: el PLD, el PRM y FP y luego las elecciones, que debido a la pandemia se cambió la fecha acostumbrada, de mayo 16 a  el 5 julio 2020, siendo elegido, Luis Abinader, candidato del Partido Revolucionario Moderno, PRM.

La situación generada por la pandemia en el país, era obvio que iba a ser de mucha atención por parte del nuevo gobierno, precisamente, porqué se produjo un brote debido a la participación masiva   de los votantes dominicanos en las urnas.  ¿Entonces cuáles fueron las medidas que el presidente Abinader asumió al  dirigirse al país el día de la toma de posesión del gobierno debido al panorama económico en que  se encontraba   el país? Por supuesto implicaba el cómo enfrentar los efectos de la crisis económica causada por la pandemia del Covid-19. El presidente anunció seis medidas a tomar en su toma de posesión y una de ellas fue continuar con el plan  de ayuda FASE, Quédate en casa y Pa’Ti, para lo que resta del año 2020, programa de ayuda implementado por el gobierno del PLD.

Llegó el 2021 y arribamos casi a la mitad del año, y el gobierno, a pesar de haber hecho todo el esfuerzo para que llegaran al país millones de dosis de la vacuna Sinovac desde China, y una cantidad de Pfizer  y comenzara a inocular a la población, manteniendo el toque de queda , las campañas para el uso de las mascarillas, mantenimiento de la distancia y la higiene constante de las manos, NO HA SIDO FACIL, ¿ por qué? porque un porcentaje de la población reniega vacunarse, por razones de creencias, muchas veces mal infundadas o porque consideran que el Covid-19 no es más que algo inventado o porque existe un movimiento mundial para inyectar un chip para cambiar tu ADN y controlarte.

Por otro lado, existe una población consciente de la enfermedad y los efectos negativos para aquel que la contraiga, se ha inoculado con sus dos dosis y con miras a la tercera. El esfuerzo del Presidente Abinader y del Gabinete de Salud, coordinado por la Vicepresidenta, Raquel Peña, que han puesto todo su empeño en procurar que toda la población se mantenga fuera del foco de infección y que han tenido que desactivar muchas reuniones nocturnas de jóvenes desaprensivos en fiestas que llaman “Teteo”, se debe reconocer.

Ha sido, prácticamente, un reto enfocarse en los efectos que produjo la pandemia en la economía y los reclamos de los empresarios, principalmente, de las Mipymes,  del sector informal, así como el desempleo, como crear un sistema virtual educativo totalmente exitoso hasta concluir el año escolar, 2020-21  del sector público; entre muchísimos más efectos negativos que se han producido por la pandemia,  ha sido realmente, desde mi punto de vista, un gran reto. Un reto que por el éxito logrado con las medidas tomadas y aplicadas por el gobierno para contrarrestar la pandemia en la República Dominicana se ha posicionado en los primeros lugares de países que han administrado vacunas contra el Covid.

Reconocer es de los grandes hombres y la verdad es que al Presidente Abinader hay que reconocerle el mérito que tiene  haber logrado  el éxito que ha alcanzado hasta ahora con respecto a la pandemia.